¿QUÉ HACEN LOS CONGRESISTAS?

Por: Sergio Daniel Vargas Mora

Abogado de la Universidad de los Andes

Un argumento frecuente y popularizado es que en el Congreso de la República no se hace nada. “Solo roban”-dicen unos-, “Les pagan una millonada por ir a calentar puesto y solo trabajan dos días a la semana”-dicen otros-. Sin ánimos de generalizar, muchos de los prejuicios respecto al Congreso son ciertos. En los últimos años, el Capitolio ha sido el epicentro de escándalos vergonzosos en la historia política del país: la parapolítica, la comunidad del anillo, la influencia de Odebrecht, entre muchos otros. Sin embargo, lo que no podemos perder de vista es que, pese a la mala fama, en el Congreso se toman decisiones de enorme importancia para los colombianos.

La Constitución en su artículo 114 dispone que al Congreso le corresponde “reformar la Constitución, hacer las leyes y ejercer control político sobre el gobierno y la administración”. Este no es un mandato menor. Lo/as senadores y representantes son hombres y mujeres con una responsabilidad enorme. Pueden proponer proyectos para impulsarlos como leyes, pueden hacer control político al presidente, ministros y demás funcionarios, tienen que votar los proyectos de ley generados por el poder Ejecutivo o por sus colegas….. En fin, para no alargarnos seamos conscientes que el Congreso crea escenarios que luego afectarán nuestro quehacer cotidiano: la creación de nuevos impuestos, las leyes que implementan el acuerdo de paz, ratificación de tratados internacionales, creación de nuevos delitos, entre muchos otros. Por ello, es preocupante que una institución tan importante en el ajedrez institucional le genere tanta desconfianza a los ciudadanos. Nos preguntamos qué hacen los congresistas por una sencilla razón: el 11 de marzo del año en curso hay elecciones parlamentarias. Teniendo clara la importancia que tiene el cargo, los ciudadanos tienen que elegir bien. En este punto, las orillas ideológicas pasan a un segundo plano. El Congreso es el lugar donde todos nos deberíamos ver representados sin importar nuestra ideología o creencias personales. Esa representatividad se logra con senadores y representantes proactivo/as y diligentes.

 

 Desde hace mucho tiempo Boyacá cuenta con un déficit de senadores: por eso es clave la labor de las 6 curules en la Cámara de Representantes. Las 6 personas que salgan elegidas tienen unos deberes importantes. Para los que quieren repetir, tienen que contarnos su gestión en el Congreso desde el 2014 y la forma en que trabajaron por el departamento. Para los que van por primera vez, que nos cuenten cómo impulsar a Boyacá en la agenda pública nacional y en los grandes medios de comunicación. Y para todos: nuestro departamento exige soluciones en materia de infraestructura, fomento agropecuario, atención en primera infancia y tercera edad, desnutrición infantil, protección al medioambiente, educación sexual en adolescentes y muchos otros temas. Nosotros, sus votantes, estaremos atentos: queremos saber cómo votan en las plenarias y comisiones, a quien apoyan, sus posiciones en temas clave de la agenda nacional y regional y cómo defienden al departamento en el Congreso. En la era de la información y las redes, la veeduría ciudadana es casi que una obligación. Por eso, querido lector, hay que concientizarnos que la clase política se renueva cuando los que votamos nos ponemos exigentes y a la altura de nuestros deberes democráticos y cívicos.

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